VIGENCIA DE UN SECTOR QUE TIENE QUE CAMBIAR



Estamos bien… mas hay que cambiar para seguir estando bien. En el editorial del domingo pasado, nos referimos a la vigencia del dólar que nos tutela pese a su errático comportamiento. Hoy abordaremos otros aspectos, referidos a números del sector y al Plan que propuso la gremial.

Ha quedado de manifiesto que pese a que la crisis internacional se generó en el mercado inmobiliario en los países desarrollados, en nuestro país el sector no se ha visto afectado, y que por el contrario, es puntal en la actividad y como es característica de la construcción, generador de empleo, dinamizador de la economía. La actividad en el sector creció en términos reales y en valor corriente en el último año. Hay un incremento del 7% en el primer semestre del año en curso. Constatamos que no ha habido una crisis de precios en el sector, subiendo incluso la participación en el PBI a 7.4%

Respecto a los costos, hasta el tercer trimestre de 2008 se experimentó un fuerte aumento en dólares de los materiales, la mano de obra y gastos generales. El costo de los materiales fue el gasto más expansivo. Luego de ese tiempo, los precios en dólares de los materiales y los gastos generales caen en forma importante manteniéndose estable el costo de la mano de obra en dólares. En el tercer trimestre del año en curso, se observa un aumento de los tres componentes, siendo el más notorio el aumento del costo de la mano de obra.

En otro orden podemos decir que el valor bruto construido en Montevideo se ha concentrado en la vivienda de mayor calidad, bajo la forma de torres. Hay concentración de proyectos en Pocitos, Carrasco y Punta Carretas. Se concluye que debería haber un potencial importante de construcción de vivienda en otros barrios del departamento. Se siente la falta de financiamiento para estos sectores. El Plan Habitacional que APPCU ha propuesto a las autoridades, comenzaría a paliar esta situación. Es elemental abordar otras zonas de la ciudad que están desperdiciadas, fomentando por el contrario los asentamientos irregulares.

Asimismo la situación con los precios es de suba moderada en un contexto internacional que tiende a la baja. Observando las compraventas registradas y el valor promedio por metro cuadrado, se constata que en Montevideo, a mediados de 2009, se observaron precios de venta 3% superiores en dólares al mismo momento en el año 2008, por lo tanto más de un 20% superior en pesos. También los alquileres han subido, lo que debería aumentar la oferta de vivienda para alquilar.

Sabido es que hemos solicitado que se contemple esta posibilidad en la normativa referida a la promoción de inversiones. Lo hemos dicho y está en nuestro Plan Habitacional. Hay que hacer una revisión profunda que modifique este statu quo y permita construir en lugares donde generalmente los promotores no van, en base a estímulos y subsidios certeramente dirigidos.

Informados por nuestro asesor Julio Villamide, decimos que pese a que el país es hoy más rico que en 1985, hay menos propietarios de viviendas formales y han crecido explosivamente los asentamientos irregulares, pese a que hemos vivido casi un lustro de bonanza económica. Ya el 12% de los montevideanos vive en un AI y en algunos barrios los residentes en ellos, predominan. La forma de comenzar a paliar la situación es apuntalando y captando la inversión privada. Hay que quitarle ideología al tema, aventar los preconceptos y observando la “informal” realidad de la vivienda, es imperioso cambiar hacia el futuro creando una verdadera política de estado en la materia.